En Foro Valparaíso desarrollamos una maqueta tiflológica del histórico inmueble ubicado en el corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México. A partir de un levantamiento acelerado y un proceso de modelado paramétrico, generamos recursos digitales y físicos que acercan la arquitectura del siglo XVIII a públicos diversos, incluyendo personas con discapacidad visual. Este proyecto nació por invitación de las autoridades de Foro Valparaíso y se enfocó en transformar conocimiento técnico en experiencias accesibles y significativas.
Nuestro objetivo fue crear un recurso táctil y comprensible que sintetizara la riqueza arquitectónica del Foro Valparaíso —un edificio que cuenta con tezontle, recinto, cantera, mármol y azulejo, con una escalera de doble hélice única en América y Occidente, y una historia que se remonta a 1769–1772— sin perder fidelidad formal. A partir de un día de levantamiento en sitio, integramos múltiples fuentes de registro y producimos un modelo 3D paramétrico que guiara tanto la fabricación como la comunicación museográfica. El resultado fue una maqueta tiflológica robusta y legible que permite “leer con las manos” la volumetría, los accesos y la organización de niveles del inmueble.
Comenzamos con fotogrametría aérea y terrestre para capturar geometrías y texturas del inmueble en un solo día de levantamiento. Complementamos con escaneo láser en áreas clave para afinar cotas y ortogonalidades. Con esa base, construimos un modelo 3D paramétrico con apoyo del Mtro. Arq. Edgardo Jiménez que nos permitió controlar proporciones, niveles y cortes entrepisos para facilitar la lectura táctil de los espacios. Desde el modelo generamos planos técnicos arquitectónicos y la segmentación para impresión 3D. La ingeniería de la maqueta se centró en tres ejes: legibilidad táctil (volúmenes claros, aristas protegidas y simplificación informada), resistencia (materiales robustos para uso intensivo) y ergonomía (dimensiones cómodas para exploración manual). Iteramos con pruebas de piezas y ajustes en ensambles, cuidando que la síntesis no sacrificara información esencial. La fabricación completa de la maqueta tomó tres meses, con controles de calidad en cada etapa para asegurar precisión, acabado homogéneo y una base estable para exhibición y manipulación.
Esta maqueta es el primer recurso tiflológico de un edificio de estas características en la Ciudad de México, un paso concreto hacia museografías más inclusivas. Trabajamos de la mano con especialistas y con personas con discapacidad visual para validar jerarquías táctiles, ritmos de lectura y niveles de detalle. El patrimonio virtual resultante —planos y modelo paramétrico— se integra a estrategias de mediación, accesibilidad y difusión académica, fortaleciendo la experiencia de visita y la investigación. El reto mayor fue el tiempo: producir una pieza resistente, clara y bella en tres meses, manteniendo estándares técnicos y de accesibilidad. El aprendizaje clave: cuando el diseño se guía por la experiencia del usuario, el patrimonio se abre, dialoga y se vuelve significativo para más personas.