Tras el sismo de 2019, en colaboración con la asociación civil Yo Restauro Patrimonio (YRP) y la Dirección General de Sitios y Monumentos, realizamos levantamientos digitales en templos de Xochimilco y Milpa Alta. Nuestro objetivo fue documentar con precisión los daños y las necesidades de intervención. A partir de fotogrametría aérea, escaneo láser y modelado paramétrico generamos planos técnicos que sirven hoy como base para la conservación y restauración, celebrando la continuidad de la memoria y el uso comunitario de estos espacios.
El proyecto consistió en registrar tres edificios religiosos dañados por el sismo de 2019 para apoyar las decisiones de conservación y obra. YRP. nos convocó y, con el acompañamiento institucional, organizamos jornadas de captura en sitio y procesamiento especializado para entregar levantamientos arquitectónicos de alta fidelidad. Con estos insumos, los equipos técnicos locales pueden evaluar deformaciones, fisuras y necesidades de consolidación. Invitamos a explorar el modelo 3D para comprender el detalle constructivo y el estado actual de los inmuebles, así como las posibilidades de intervención responsable y documentada.
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Empezamos con fotogrametría aérea para cubrir cubiertas y entornos, garantizando solapes adecuados y puntos de control que nos dieran precisión métrica. Complementamos con escaneo láser terrestre en interiores y fachadas, capturando geometrías complejas y zonas de difícil acceso. Con la nube de puntos integrada, construimos un modelo paramétrico 3D que permitió extraer planimetrías a la medida de cada requerimiento (plantas, alzados, cortes y detalles). El flujo incluyó limpieza de ruido, alineación, registro y verificación contra referencias in situ. Finalmente, generamos planos técnicos normalizados para los tres edificios, listos para su uso en expediente, evaluación estructural y planeación de obra. Todo el proceso se desarrolló en un periodo de 4 meses, cuidando trazabilidad y control de versiones.
El trabajo tuvo un impacto social directo: aportó claridad y transparencia para priorizar acciones de consolidación, restauración y reestructuración, y fortaleció la colaboración entre comunidades, especialistas y autoridades. En términos de accesibilidad y difusión, el patrimonio virtual facilita la comunicación de hallazgos a públicos no técnicos, fomenta la educación patrimonial y apoya el turismo cultural responsable. Entre los retos, encontramos geometrías históricas irregulares difíciles de modelar en el software habitual; esto nos llevó a afinar criterios de simplificación sin perder fidelidad. El principal aprendizaje fue confirmar el valor de equipos multidisciplinarios y de metodologías abiertas que integren saberes locales.